Congresistas estadounidenses presentaron un proyecto de ley que busca contrarrestar la creciente influencia de China en América Latina. El proyecto, bipartidista y bicameral, pretende facilitar la inversión y la adhesión de los países latinoamericanos al Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), con el objetivo de disminuir la migración y promover el crecimiento económico en la región.
La iniciativa propone la creación de un programa de préstamos de relocalización de empleos de China a Estados Unidos, con una asignación de 60.000 millones de dólares, así como un programa de subvenciones para fomentar la fabricación de textiles y dispositivos médicos en América Latina y el Caribe.
Además, el proyecto de ley establece criterios para que los países latinoamericanos puedan unirse al T-MEC, destacando la importancia de la democracia, la protección de los derechos humanos y el respeto a las leyes como requisitos fundamentales.
Los congresistas promotores argumentan que la ley se autofinanciará al promover la reciprocidad comercial y cerrar la brecha comercial con China. Según los defensores de la iniciativa, su aprobación tendría un impacto significativo en la región, al eliminar barreras comerciales y promover la integración regional.
El embajador de Uruguay en Estados Unidos ha destacado el potencial de la ley para mejorar la inserción internacional de los países latinoamericanos y promover la cooperación económica en la región.